Hace mucho que no escribo alguna historia, cuento o poema que me resulte interesante. De hecho, hace mucho que no escribo nada parecido.

Y hago la reflexión porque leyendo la saga de «La fundación» de Isaac Asimov recordé un estilo de personaje que quería incluir en uno de ellos: Eto Demerzel. Muy importante el nombre en este caso, pues es un nombre fuerte que denota oscuridad, y así es el personaje: oscuro. Y más allá de la oscuridad es manipulador y se le describe como un ente malvado.

Pero eso es sólo porque no se dispone de toda la información…

De igual manera existe otro personaje llamado Chetter Hummin, que aparece como un ser carismático, idealista y con mucha influencia por su trabajo de periodismo y resulta no ser lo que aparenta.

No ahondaré en el tema más por no acabar con la historia, que desde luego me parece muy recomendable. Sin embargo aporovecho para externar mi reflexión acerca de la importancia del nombre.