Digamos que tengo un teléfono celular. Con él puedo escuchar música, ver internet, probablemente ver y escribir documentos, medir el pulso, detectar metales, analizar el espectro luminoso

Y es que ahora tienen una capacidad de procesamiento similar a la que las mejores computadoras de 1995 tenían. Y curiosamente mantenemos el nombre para éstas computadoras que caben en nuestros bolsillos.

Pero no sólo son los teléfonos celulares, son computadoras que no consideramos, también los routers que usamos en nuestras casas y los coches que manejamos.