Revisando las características de varios «smartphone», encontré que tienen la misma capacidad de procesador y RAM, más gráficos aunque menos memoria de disco duro que la computadora que utilizo.

Y digo que al fin pasó porque recuerdo que entre mis bocetos de novela que hice en secundaria pensé en una computadora que puede llevarse en el bolsillo y con más poder que la que usaba en ese entonces. Ésas «plataformas móviles» ya no son «el futuro», están entre nosotros y son un éxito de mercado. Tenían que serlo, porque aparte la interfaz es la misma pantalla.

Y a pesar de sus ventajas siguen sin agradarme. Una capacidad ligeramente mayor que mi computadora debería ofrecerme mayores posibilidades, sin embargo la idea de éstos sistemas es ser cerrados y tener un único proveedor.

Es un buen negocio para los proveedores, pero no me ofrece ninguna ventaja. Al parecer todos tienen sistemas para espiar las actividades y ubicación del usuario>, o sistemas para que alguien más instale o desinstale programas «por seguridad» y que ya se han usado en algunos dispositivos.

Claro, está la posibilidad de desbloquearlos, que aunque es totalmente legal se vuelve más difícil para cada nuevo modelo.

Lo más cercano que conozco a una alternativa es el zero usando replicant, pero la norma es que vengan con espionaje gratuito y que alguien más tenga el control remoto.

Al fin pasó… pero aún no son buenas noticias.