Entre el juego de palabras de Víctor y una ponencia acerca del sexismo lingüístico enlazada en un comentario a David caigo en la cuenta de que el género de las palabras es distinto del sexo, un buen ejemplo sería:

Todas [las víctimas] son varones.

El género de «varones» es neutro y el sexo necesariamente masculino. El género de víctima es femenino, pero puede designar de igual manera a individuos de cualquier sexo.

Para tomarlo en cuenta la próxima vez que piensen que «el español es sexista». Estoy dejando muchos factores fuera así que recomiendo leer la conferencia.