La necesidad de atención

Un capítulo de «Como una enredadera y no como un árbol» habla de la «netocracia»:

Una clase definida no tanto por su poder sobre el sistema productivo como por su capacidad de liderazgo sobre el consumo de los miembros masivos de las redes sociales.

Que conste que las redes sociales son las relaciones entre personas y no las herramientas web para gestionarlas. El apunte me llama la atención por la lectura acerca de la web 2.0 y la economía de la atención: la atención es un bien escaso y dado que la innovación se alimenta de interacción, a mayor atención (popularidad) mayores posibilidades de desarrollo y mercado.

Las plataformas que la capturan

Por eso todos quieren ser digg o ahora que está más de moda: FB, el agente en medio de los que se comunican.

Al parecer la «batalla» por la atención pasa por generar plataformas: Un lugar privilegiado, controlado por el proveedor, dónde se puede centrar la atención.

Apple llevó la generación de plataformas a otro nivel: no es cuestión de software o de una página web que puedes o no visitar, su plataforma está en el dispositivo y allí tiene más posibilidades de control.

Y el sueño de libertad

No todo en las plataformas es malvado, aunque algunas lo sean por diseño (Bajo toda arquitectura informacional se oculta una estructura de poder), y existen plataformas que empoderan, un ejemplo sería retroshare que es «una plataforma de comunicación segura y descentralizada». Ésta es la clase de plataformas que debemos promover.

Comenzando en las telecomunicaciones

Como primera necesidad se me antoja apoderarnos de nuestras telecomunicaciones a nivel regional y me parece que puede hacerse con la siguiente dupla:

Redes malladas

Existen iniciativas que han desarrollado redes ciudadanas en alguna zona y manuales para lograrlo. La infraestructura de comunicación está en cierta manera resuelta, pero aún falta independizar los servicios para librarnos del agente en el medio.

Servidores portátiles

Ya había dicho que los servidores no tienen nada de especial, también que los celulares que usamos bien podrían ser llamados computadoras. Sería muy interesante ensamblar un tablet/smarthphone libre con un sistema libre listo para ofrecer servicios web, de preferencia encriptados y distribuídos.