Internet

Internet fue concebido como un sistema de comunicación militar que no fuese susceptible a un ataque en ninguno de sus puntos físicos durante la guerra fría, y para uso entre aliados (sin seguridad para dentro de la red).

Como cualquier tecnología nueva ofrecía los medios para lograr cosas que no fueron previstas en su diseño original: era y sigue siendo suceptible de ser «hackeado».

Y de entre quienes veían internet como hackeable hemos heredado muchos sueños, entre ellos: el ciberespacio que alguna vez fue concebido como una realidad-virtual, el acceso universal a la información, interacción presencial a distancia y más recientemente: desintermediación, comunidades y microempresas transnacionales…

Internet es terreno fértil tanto para la búsqueda de libertades como para nuevas distopías, entre otras: vigilancia perpetua y gratuita para todas las personas o soledad acompañada.

El ciberespacio

Al «ciberespacio» se le describe en algunas novelas ciberpunk como un espacio vivencial, perceptible e interactivo, aunque no se define por ello:

«El ciberespacio. Una alucinación consensuada experimentada diariamente por billones de legítimos operadores en todas las naciones, por niños a quienes se les enseña altos conceptos matemáticos… Una representación gráfica de la información abstraída de los bancos de todos los ordenadores del sistema humano. Una complejidad inimaginable. Líneas de luz clasificadas en el no-espacio de la mente, conglomerados y constelaciones de información. Como las luces de una ciudad que se aleja…»

Neuromante – William Gibson.

Y como tal surge de la redes conversacionales y su uso, en tanto se van generando nuevos significados a los símbolos dentro de ellas. ¿Qué significa por ejemplo #YoSoy132 sin el ciberespacio?

La información quiere ser libre

No es que «la información quiere ser libre» sino que las personas queremos que la información sea libre, porque puede serlo:

A diferencia de todas las sociedades anteriores que estaban casi obligadas por circunstancias materiales a desperdiciar[ los genios potenciales.] Ahora el único impedimento son las leyes que prohíben compartir, y sin ellas la ignorancia sería prevenible.

Before and After Intelectual Property – Eben Moglen.

Pero aunque el acceso universal a la información está en nuestro alcance tecnológico, la información no equivale a conocimiento y hay que cuidar ese punto:

La doctora Rambali sonrió. -Siempre hay un punto en que el terrorista deja de manipular la gestalt de los medios. Un punto en el que es posible que la violencia aumente, pero más allá del cual el terrorista se ha transformado en un síntoma de la propia gestalt de estos medios. El terrorismo, tal como lo entendemos comúnmente, está por esencia relacionado con los medios de comunicación. Los panteras modernos difieren de otros llamados terrorista precisamente porque se dan cuenta de todo esto, porque son conscientes del punto en que los medios separan el acto del terrorismo de la intención sociopolítica original…

Neuromante – William Gibson.

La información puede estar en cualquier lado: un dibujo, un escrito, una placa de silicio… el conocimiento en cambio es propio de seres pensantes: de cómo entienden y relacionan la información, el significado que tiene para cada uno o su comunidad. Y sin embargo la información es prerequisito del conocimiento.

Las barreras a la información y el crackeo

Pero entonces, teniendo la tecnología para brindar acceso universal a la información ¿Por qué está impedido? Esa pregunta es una de las justificaciones del ataque informático (crackeo) (otras son «para probar que puedo», «por diversión»… la lista sigue).

El problema es que no cualquiera puede romper el hielo entre los servidores que contienen la información y las personas que la quieren. No hay escuelas de cracking, los cracker se hacen jugando con la tecnología:

—¿Sabes cuál es tu problema? —dice cuando estamos bajo el puente, ya rumbo a la Cuarta—. Tú eres de los que siempre leen el manual. Cualquier cosa que la gente construye, cualquier clase de tecnología, va a tener una finalidad específica. Es para hacer algo que alguien ya entiende. Pero si es nueva tecnología, abrirá áreas en las que nadie había pensado antes. Tú lees el manual, hermano, y entonces no juegas, no de la misma manera. Y te asombras cuando alguien usa el chisme para hacer algo que a ti nunca se te había ocurrido. Como Lise.

El mercado de invierno – William Gibson.

Las películas «23» y «KGB, the computer and me» presentan dos caras de esa cuestión, el cracker que lo hace porque «la información quiere ser libre» y luego se vende. Y el hacker que descubre al cracker porque tiene curiosidad de qué pasó con una suma insignificante de dinero. Ambos personajes hacen las cosas porque lo disfrutan, aprenden sobre la marcha y se retan más allá de lo que saben hacer hasta cumplir su objetivo.

Con el súbito aumento de productividad humana, se vuelve cada vez más valiosa la capacidad de «ser humano» y desafiar las fronteras electrónicas (no necesariamente de manera ilegal).

Ética hacker e igualdad de oportunidades

Si este tipo de mierda se vendiera en la calle, nos quedaríamos sin trabajo -dijo Case [hablando de software].

-Eso es lo que piensas. Espera a que estés guiando esa cosa, escaleras arriba, a través de hielo negro.

Neuromante – William Gibson.

Dicen que la información es poder, tal vez. El software que automatiza las tareas nos da una clase de poder tangible: permite hacer más cosas (y cosas diferentes) con menos esfuerzo, en ocasiones sin ni siquiera saber del tema. Sin embargo no es una bala mágica, sólo automatiza los cálculos, elegir el curso adecuado es una tarea humana.

Siendo así, con las tareas automatizadas y una interfaz bien diseñada cabría la posibilidad de que todos pudieran diseñar aviones, procesos industriales, música, drogas, sensaciones y mundos virtuales sin ser necesariamente «ingeniero», «músico», «químico» o algo en particular. Pero se necesita ese amor por el aprendizaje y deseo de jugar más allá de dónde conocemos para lograrlo.

Ciberpunk como grupo defensor de derechos humanos

No me sorprende que el ciberpunk haya inspirado «un grupo defensor de los derechos humanos»: En el momento en que la tecnología comienza a cambiar a pasos agigantados, en un ambiente que predomina el sentimiento de una guerra inminente, con literatura distópica en la que las decisiones individuales tienen gran influencia y que describe cómo la interacción con persona-máquina cambia lo que vemos, junto con enfrentamientos máquina persona en los que la máquina puede triunfar. Varias propuestas ciberpunk también incentivan ese tipo de reflexión:

Wintermute había consruído algo llamado Armitage dentro de una fortaleza catatónica llamada Corto. Había convencido a Corto de lo verdadero que era Armitage, y Armitage había caminado, hablado, planificado, intercambiado información y capital, había representado a Wintermute en aquella habitación del Chiba Hilto.. Y ahora Armitage había desaparecido, arrastrado por el vieno de la locura de Corto. Pero ¿dónde había _estado Corto durante todos aquellos años?